Las exportaciones de cemento de la República Dominicana alcanzaron 1.2 millones de toneladas en 2025, lo que representa un incremento del 9.2% en comparación con el año anterior, según informó Jorge David Pérez, presidente de la Asociación Dominicana de Productores de Cemento Portland (Adocem).
Pérez destacó que estas exportaciones no solo contribuyen a la balanza comercial, sino que también evidencian la capacidad de la industria para competir en mercados internacionales, generar divisas y fortalecer el aparato productivo del país. Esto ha permitido que la República Dominicana se posicione en las cadenas regionales de suministro.
El presidente de Adocem mencionó que el crecimiento del sector cementero y de la construcción ha consolidado al país como un centro regional de producción y distribución de materiales, siendo conocido por algunos como «la ferretería del Caribe».
De acuerdo con datos del Banco Central de la República Dominicana (BCRD), la demanda de cemento en el mercado local creció un 75% entre 2003 y 2025, aumentando de 3.2 millones a 5.6 millones de toneladas. Aseguró que la industria está lista para acompañar este crecimiento durante los próximos 25 años, ofreciendo productos de calidad fabricados localmente.
Pérez atribuyó el buen desempeño del sector a una combinación de inversión, visión a largo plazo y confianza de los empresarios dominicanos y de inversionistas internacionales, apoyados por la colaboración entre los sectores público y privado.
La capacidad de producción de la industria cementera dominicana ha aumentado de aproximadamente 866,000 toneladas a cerca de 11 millones de toneladas en la actualidad, lo que coloca al país como el de mayor capacidad de producción de cemento per cápita en América, superando a naciones como México, Brasil y Colombia.
Durante la presentación de las memorias de Adocem, Pérez indicó que la capacidad productiva nacional es actualmente 12 veces superior a la que existía hace cinco décadas. Además, resaltó que la cadena de valor del cemento es esencialmente local y proporciona sustento a más de 30,000 personas, incluyendo trabajadores de ferreterías, constructoras y empresas de transporte.
Las empresas del sector continúan con planes de inversión para fortalecer su capacidad productiva en los próximos años, reafirmando su compromiso con el desarrollo de la República Dominicana. El cemento es fundamental para la construcción de infraestructuras como viviendas, carreteras, puentes y hospitales.
Pérez también mencionó que la economía circular representa una oportunidad para transformar la producción de bienes y la gestión de residuos, destacando el papel estratégico de la industria cementera en esta transición. Sin embargo, advirtió que avanzar hacia este modelo requiere inversiones significativas en tecnología y procesos.
Respecto al cambio climático, enfatizó que el desafío para países vulnerables como la República Dominicana no solo se centra en la reducción de emisiones, sino también en fortalecer la resiliencia y la capacidad de adaptación, donde el cemento y el concreto son esenciales para desarrollar infraestructuras que resistan eventos extremos.

