El relevista derecho de los Medias Rojas, Tyron Guerrero, ha superado una prolongada ausencia de las Grandes Ligas debido a problemas con sus lanzamientos, su mecánica y su salud mental. Guerrero, de 35 años, hizo su regreso el 22 de mayo tras ser seleccionado por los Red Sox desde Triple-A Worcester, culminando su retorno con un lanzamiento sinker a 165 km/h en el Yankee Stadium.
Guerrero, quien debutó en las Grandes Ligas en 2016 con los Padres, tuvo un camino complicado que incluyó varias apariciones en ligas menores y temporadas en México y Japón. Durante su tiempo en Triple-A Louisville en 2023, enfrentó una de las peores etapas de su carrera, registrando una efectividad de 11.51 en 20 apariciones.
El relevista colombiano reflexionó sobre su trayectoria, admitiendo que hubo momentos en los que consideró rendirse, especialmente tras una mala actuación en Louisville. “Tenía muchas cosas en la cabeza, y hubo una noche en la que estuve a punto de hacer algo que no puedo decir ahora”, confesó Guerrero, quien encontró apoyo en su familia para seguir adelante.
Ahora, Guerrero está disfrutando de los frutos de su esfuerzo, logrando salidas sin permitir carreras en sus últimas cinco apariciones con Boston. “Cada mañana me despertaba con la intención de seguir adelante”, afirmó, resaltando que su tiempo fuera de las Grandes Ligas le permitió adquirir más experiencia y confianza en su juego.
El mánager interino de los Red Sox, Chad Tracy, destacó la importancia de que Guerrero mantenga su enfoque en lanzar strikes. “Lo he dicho muchas veces. Durante todo el entrenamiento de primavera y la temporada de ligas menores, no paró de lanzar strikes”, comentó Tracy, quien ha visto cómo Guerrero ha mejorado su rendimiento en el montículo.
Con la activación de Garrett Whitlock de la lista de lesionados, los Red Sox cuentan con una sólida rotación de lanzadores, donde Guerrero y Justin Slaten se unen a Whitlock para apoyar al cerrador Aroldis Chapman.
Su regreso al Yankee Stadium, donde no había lanzado desde 2018, fue un momento emocionante para Guerrero. “¡Qué bien se sintió volver allí! Disfruté cada momento que pasé allí”, expresó el relevista, quien se sorprendió al ver que lanzó a 103 mph. “No sabía que había lanzado esa bola con tanta fuerza”, añadió.
Guerrero reconoce que su camino de regreso no fue fácil, pero ahora que ha vuelto, planea celebrar cada día con intensidad, conmemorando su surrealista historia de regreso al béisbol profesional.

