El empresario chino Po Xie y su pareja publicaron un video este lunes en el que minimizan los hechos que llevaron a una investigación por presunta violencia de género, la cual resultó en el arresto del comerciante y la imposición de medidas de coerción por parte de un tribunal.
En el audiovisual, ambos afirmaron que gran parte de la información divulgada sobre el caso no se ajusta a la realidad y que el incidente se limitó a una discusión de pareja. “Sí tuvimos una discusión de pareja, como muchas personas pueden tener, pero nunca pasó al nivel que algunas páginas hicieron creer”, expresaron.
Contexto del caso
La publicación ha suscitado cuestionamientos, ya que el proceso judicial no se originó únicamente por comentarios en redes sociales, sino por una intervención de las autoridades tras reportes de vecinos que alertaron a la Policía sobre una presunta situación de violencia en la vivienda de la pareja.
Después de la intervención policial, el Ministerio Público inició una investigación y arrestó a Po Xie por presunta violencia de género. Un tribunal le impuso medidas de coerción que incluyen garantía económica, presentación periódica e impedimento de salida del país.
A pesar de esto, la pareja sostiene que las versiones difundidas por medios y plataformas digitales distorsionaron lo ocurrido. “Se habló de golpes, engaños y muchas versiones falsas que solo aumentaron el problema”, señalaron.
Además, lamentaron que la situación se hiciera pública y judicial, argumentando que se trató de un conflicto privado. “Las redes muestran los momentos bonitos. Nadie sale a exhibir sus problemas personales. Lo importante es que seguimos juntos, seguimos unidos, y nuestro amor está más fuerte que nunca”, manifestaron.
Investigación en curso
A pesar de la continuidad de la relación, esto no altera la existencia de una investigación que fue conocida por las autoridades judiciales ni las medidas impuestas en el marco del proceso. El caso ha adquirido notoriedad pública debido a la popularidad de Po Xie en redes sociales y a las acusaciones de presunta violencia de género que motivaron la intervención del Ministerio Público.
Mientras la pareja insiste en que los acontecimientos fueron exagerados, el expediente judicial se originó a partir de hechos que trascendieron el ámbito privado y requirieron la actuación de las autoridades competentes.

