Los New York Knicks se enfrentarán a los San Antonio Spurs esta noche en el tercer partido de las Finales de la NBA, marcando la primera vez que un presidente en funciones, Donald Trump, asiste a un evento de este tipo. La expectativa en Nueva York es alta, pero la logística del evento se ha visto alterada, afectando a miles de aficionados que no pudieron conseguir entradas para el Madison Square Garden.
Los precios de los boletos han sido exorbitantes, lo que llevó a muchos fanáticos a planear una fiesta de visualización pública (watch party) en las cercanías del estadio. Sin embargo, los organizadores cancelaron sorpresivamente el evento al aire libre debido a preocupaciones de seguridad relacionadas con la posible presencia de Trump.
Medidas de seguridad y reacciones
La franquicia de los Knicks emitió un comunicado informando sobre la implementación de estrictas medidas de control perimetral. En la nota, se instó a los asistentes a llegar al Madison Square Garden con al menos dos horas de antelación, advirtiendo que las revisiones de seguridad serían exhaustivas y lentas.
La decisión de cancelar la fiesta callejera generó indignación entre los aficionados de Nueva York y provocó un intercambio de versiones. El Departamento de Policía de Nueva York (NYPD) indicó que la decisión final correspondió al Servicio Secreto, desvinculándose de la medida que dejó a muchos hinchas sin opciones.
Por otro lado, un portavoz del Madison Square Garden contradijo esta versión, afirmando que la cancelación no estaba relacionada con la visita de Trump. Si se confirma la asistencia del presidente, este evento se convertiría en un hito, siendo la primera vez que un presidente en funciones asiste a unas Finales de la NBA.
En el ámbito deportivo, los Knicks llegan a este partido con una ventaja de 2-0, tras haber barrido a los Spurs en San Antonio, y están a un paso de coronarse campeones si logran asegurar la victoria en casa.
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