El director ejecutivo del Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillados (Inapa), Wellington Arnaud, y el ministro de Salud, Víctor Atallah, clausuraron este jueves la VII Conferencia Latinoamericana de Saneamiento (LatinoSan 2026) en La Altagracia, reafirmando el compromiso del Gobierno dominicano con el saneamiento, fundamental para la salud y calidad de vida de la población.
Durante el cierre del evento, se anunció que el próximo LatinoSan se llevará a cabo en Belice. Arnaud destacó los avances de la República Dominicana en agua y saneamiento y la importancia de fortalecer la cooperación regional, según un comunicado de prensa.
El director del Inapa agradeció al BID por reconocer al país como un referente en saneamiento y subrayó el apoyo del presidente Luis Abinader en las inversiones del sector. «Que República Dominicana hoy sea referente en materia de saneamiento regional y mundial no se logra de manera fortuita», afirmó Arnaud.
Asimismo, resaltó el programa de saneamiento universal de zonas costeras y turísticas, que abarca el saneamiento de 200 kilómetros de costa, considerándolo el proyecto más importante de saneamiento en América. «Esto es sumamente importante y coloca al país en un sitial privilegiado en el mundo», añadió.
LatinoSan reunió a autoridades y expertos internacionales que intercambiaron experiencias sobre la construcción de sistemas más resilientes y sostenibles, reconociendo el impacto directo de los servicios de saneamiento en la prevención de enfermedades y el desarrollo comunitario.
Esta edición marcó la primera vez que la República Dominicana fue sede de la Conferencia Latinoamericana de Saneamiento, consolidando al país como un escenario de diálogo regional para promover soluciones innovadoras en agua y saneamiento.
Delegaciones de Argentina, Perú, Panamá, Haití, Brasil, México, Guatemala, España, Honduras, Estados Unidos, Costa Rica, El Salvador, Ecuador, Chile, Israel, Belice, Nicaragua, Francia y Bolivia participaron en el evento.
El evento fue organizado por el Ministerio de Salud y el Inapa, con el apoyo del BID, y se centró en la innovación, inclusión y resiliencia, abordando los principales desafíos para garantizar servicios de saneamiento sostenibles y de calidad en la región.

