Comunitarios del distrito municipal de Cabeza de Toro, en el municipio de Tamayo, Bahoruco, exigieron a las autoridades la finalización de una funeraria cuyos trabajos están paralizados desde hace más de cuatro años. El dirigente comunitario, Raúl Brito Heredia, indicó que la obra, iniciada en 2020, se encuentra en un estado avanzado, pero no ha recibido más inversión desde que se agotó el presupuesto.
Los moradores de Cabeza de Toro también enfrentan otra dificultad: la escasez de agua para irrigar sus tierras agrícolas. La única fuente de agua que utilizan para llenar el “reservorio” proviene de una noria, que cada vez se agota más, lo que los ha llevado a perforar algunos pozos, aunque estos resultan insuficientes.
Demandas de los comunitarios
Los habitantes piden al Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (Indrhi) que se establezca una fuente alternativa de abastecimiento para aumentar la cantidad de agua necesaria para el riego. Según Brito Heredia, durante la gestión de Danilo Medina se construyó un reservorio, pero la cantidad de agua que se le ingresa es insuficiente para cubrir las necesidades de los agricultores.
La falta de agua alarga el ciclo de riego, afectando los cultivos de los agricultores de la zona. Estos cultivan productos de ciclo corto, como tomates, ajíes, cebollas, berenjenas, yuca y, más recientemente, tabaco.
Por su parte, Luderma Méndez de León enfatizó que la escasez de agua no solo impacta la agricultura, sino también a los hogares, por lo que es urgente encontrar una solución integral que beneficie a toda la comunidad.
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