El presidente de EE.UU., Donald Trump, firmó este martes una orden ejecutiva sobre inteligencia artificial (IA) que permitirá al Gobierno estadounidense probar y, en algunos casos, vetar nuevos modelos de lenguaje antes de su lanzamiento público, con el objetivo de garantizar la seguridad nacional.
La firma de esta orden, que estaba programada para el 21 de mayo, fue pospuesta por Trump para no afectar el liderazgo de las empresas estadounidenses en el sector de la IA. La medida subraya que la IA fortalece al país, pero también plantea «nuevas consideraciones de seguridad nacional» que requieren una acción coordinada entre los departamentos y agencias del poder ejecutivo.
Revisión de modelos de IA
Según la nueva orden, las empresas tecnológicas deberán conceder al Gobierno un plazo de hasta 30 días para revisar nuevos modelos de IA considerados «fronterizos» o «disruptivos» antes de su lanzamiento al público. Esta revisión busca asegurar que los modelos no representen un riesgo para la seguridad nacional.
Además, la orden establece la creación de un «centro de intercambio de información sobre ciberseguridad» de IA, que se encargará de revisar las vulnerabilidades de seguridad detectadas en esta tecnología, en colaboración con los operadores de infraestructuras clave.
Impacto en el sector tecnológico
Aunque se considera que la orden es más flexible en cuanto a las obligaciones de grandes empresas como Anthropic, Google u OpenAI respecto a la seguridad nacional, representa un cambio en la política de no intervención que había mantenido el Gobierno de Trump en el sector de la IA. Esta regulación marca un hito en la supervisión gubernamental de la tecnología emergente.
Con esta medida, la administración busca equilibrar el desarrollo tecnológico con la protección de intereses nacionales, estableciendo un marco que podría influir en el futuro de la inteligencia artificial en el país.
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