El depuesto presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, la diputada Cilia Flores, detenidos en Nueva York, afirmaron este domingo tener una «fe inquebrantable en la victoria de la verdad». Ambos enfrentan múltiples cargos, incluyendo conspiración para cometer terrorismo y tráfico de drogas.
Maduro y Flores, capturados por fuerzas estadounidenses en enero en Caracas, se declararon «no culpables». En un mensaje en redes sociales, Maduro expresó su deseo de que la Santísima Trinidad bendiga a Venezuela y al mundo.
Mensaje de esperanza
El matrimonio hizo un llamado a convertir a Venezuela en «un faro de luz, de esperanza» y a construir una sociedad nueva basada en el amor y la unión. «Este es un día de luz para renovar nuestra fe en el destino de la patria y de la humanidad», agregó Maduro.
Una semana antes, ambos habían solicitado sabiduría y humildad para la reconciliación en el país, en un mensaje con motivo de Pentecostés. Estas declaraciones reflejan su intención de promover la paz y la unión en Venezuela.
El hijo de Maduro, Nicolás Maduro Guerra, también se pronunció en la red social X, elevando sus plegarias por la liberación de sus padres y manteniendo la esperanza de su regreso a Venezuela.
Si no hay aplazamientos, el matrimonio comparecerá nuevamente ante la Corte del Distrito Sur de Nueva York el próximo 30 de junio a las 12:00 hora local, tras permanecer en un centro de detención de Brooklyn desde su arresto el 3 de enero.

