Unas 750,000 personas celebraron el título de Liga del FC Barcelona en una rúa que recorrió las calles de Barcelona este lunes, según la Guardia Urbana. La celebración se realizó tras la conquista del segundo título en dos años bajo la dirección de Hansi Flick, logrado el día anterior en el Spotify Camp Nou frente al Real Madrid.
La multitud, compuesta en su mayoría por jóvenes y niños, se apoderó del centro de la ciudad, subiendo a balcones y marquesinas de autobús para festejar con los jugadores, quienes firmaron autógrafos y disfrutaron de la conexión con la afición. La rúa, que partió del estadio a media tarde, tuvo una duración de cinco horas antes de regresar al Camp Nou, encabezada por la mascota CAT y con los jugadores vistiendo camisetas conmemorativas que decían: «una forma de ser, una forma de ganar».
Momentos destacados de la celebración
La jornada comenzó con una foto de familia de la plantilla, el cuerpo técnico y la junta directiva alrededor de los trofeos, donde Flick estuvo acompañado por el presidente electo, Joan Laporta, y el interino, Rafael Yuste. Yuste destacó la «implicación» de Flick en un «momento difícil» tras la reciente muerte de su padre.
Flick, con gafas de sol y gorra, mostró una actitud festiva, al igual que Robert Lewandowski, quien fue uno de los más animados durante la celebración. El delantero polaco, cuyo contrato finaliza en verano, se mantuvo en el autobús junto a su compatriota Szczesny, quien fue visto utilizando un vapeador y disfrutando de un puro.
A medida que avanzaba la celebración, Lewandowski y Szczesny compartieron helados, pizzas y hamburguesas con los asistentes, mientras otros jugadores como Marc Casadó y Gerard Martín también disfrutaban de la comida ofrecida por la multitud. El centrocampista Fermín expresó su orgullo por participar en los festejos, recordando cómo había vivido estas celebraciones desde la distancia en Huelva.
La conexión con la afición
El jugador Lamine Yamal se convirtió en el centro de atención, agradeciendo a la afición por su apoyo y destacando la importancia de valorar cada título. Yamal fue visto ondeando una bandera palestina, mientras que Lewandowski mostró una estelada durante la celebración.
Raphinha describió la fiesta como «la mejor del mundo», mientras que Araujo expresó que el equipo tiene potencial para seguir brindando alegrías en el futuro. Frenkie de Jong mencionó el «hambre» del equipo por ganar la Liga de Campeones, el único título que queda pendiente.
Durante la celebración, también hubo guiños al eterno rival, con conos, balones de playa y guantes de boxeo que hacían referencia a jugadores del Real Madrid. Los cánticos en el autobús incluyeron frases dedicadas a sus rivales, pero los himnos del Barça fueron los más coreados por los asistentes, que disfrutaron de una jornada llena de confeti azulgrana.
La celebración marcó un día memorable para el barcelonismo, que ha recuperado la alegría y la conexión con un equipo joven, que ha logrado cinco títulos de ocho posibles bajo la dirección de Hansi Flick.

