Unos 20,000 tripulantes y 1,500 buques están atrapados en el Golfo Pérsico debido a la crisis en Oriente Medio, según el secretario general de la Organización Marítima Internacional (OMI), Arsenio Dominguez. Esta situación ha generado «circunstancias difíciles» para el sector marítimo, que es crucial para el comercio global.
Dominguez destacó que estas personas, que realizan su trabajo diariamente para el beneficio de otros países, se ven atrapadas por factores geopolíticos ajenos a su control. La industria marítima, que proporciona más del 80 % de todos los productos consumidos diariamente en el mundo, enfrenta retos significativos en este contexto.
Suspensión del operativo militar
Por otro lado, el presidente de EE.UU., Donald Trump, habría suspendido el operativo militar ‘Proyecto Libertad’, que buscaba asegurar el tránsito de buques por el estrecho de Ormuz. Esta decisión se tomó tras la presión de Arabia Saudí, que limitó el uso de sus bases y espacio aéreo por parte de las fuerzas armadas estadounidenses.
La suspensión del plan ocurrió apenas tres días después de su lanzamiento, debido a la reacción negativa de Riad ante la iniciativa. Trump intentó comunicarse con el príncipe Mohamed bin Salman, pero al no obtener una respuesta favorable, decidió cancelar el operativo, que solo había logrado escoltar a un número limitado de embarcaciones.
Además, otros aliados de EE.UU. en la región, como Catar, no fueron informados de la operación hasta después de su inicio. Trump justificó la suspensión del plan como una respuesta a una solicitud de Pakistán, relacionada con una propuesta de paz de Teherán para poner fin a la guerra.
Esta situación se produce en un momento en que Washington espera una respuesta de Irán sobre varios puntos clave de una propuesta para alcanzar un acuerdo definitivo que incluya negociaciones sobre el programa nuclear del país persa. Funcionarios de la Casa Blanca han señalado que ambas partes están más cerca de un acuerdo desde el inicio del conflicto el 28 de febrero.
Actualmente, ambas partes se encuentran en un alto el fuego indefinido, lo que permite avanzar en negociaciones que hasta ahora habían estado estancadas.

